Ensenada, Baja California. – La Universidad Autónoma de Baja California (UABC), a través de la Escuela de Ciencias de la Salud del campus Ensenada, desarrolla el proyecto de investigación “Dinámicas de transmisión de la tuberculosis en una población indígena migrante de San Quintín desde una perspectiva sociocultural”, cuyo propósito es identificar y atender oportunamente los casos de esta enfermedad en la región, así como comprender los factores sociales y culturales que influyen en su propagación.
La doctora Raquel Muñiz Salazar, profesora investigadora responsable del proyecto, explicó que el objetivo central consiste en detectar tanto los casos activos de tuberculosis como las infecciones latentes, con el fin de iniciar tratamientos oportunos y reducir las cadenas de transmisión dentro de la comunidad.
“Lo que buscamos es determinar los casos de tuberculosis que se encuentran en la región, principalmente en San Quintín, identificar aquellos que están activos y también los que presentan una infección latente, para poder detectarlos a tiempo, aplicar el tratamiento adecuado e ir cortando las cadenas de transmisión, además de evaluar cómo se está dando la propagación dentro de la comunidad”, señaló.
La elección de San Quintín como área de estudio responde a las características demográficas y sociales del municipio, donde converge una importante población migrante proveniente del sur del país. La investigadora destacó que este contexto multicultural representa un escenario relevante para analizar la dinámica de la enfermedad.
“San Quintín es el municipio con mayor número de migrantes en la región y concentra poblaciones de distintos pueblos originarios. En un territorio relativamente pequeño conviven personas provenientes de Chiapas, Guerrero o Veracruz, y también una gran diversidad de lenguas indígenas. Queremos entender cómo este movimiento de personas puede influir en la transmisión de la tuberculosis”, explicó.
Aunque el nuevo proyecto inició formalmente en noviembre de 2025 con financiamiento de instancias de ciencia y tecnología y la colaboración de la iniciativa Alianza MX de California, la investigadora indicó que el trabajo en la región se sustenta en varios años de intervención y análisis previo.
“En San Quintín hemos trabajado desde hace varios años en distintos aspectos relacionados con la tuberculosis, desde el diagnóstico molecular hasta el análisis del acceso a servicios de salud y los factores culturales. Este nuevo proyecto surge a partir de preguntas que quedaron abiertas en investigaciones anteriores”, comentó.
Entre los principales retos que enfrenta el equipo de investigación se encuentra la diversidad lingüística y cultural de la población, lo cual exige estrategias de comunicación adecuadas para establecer vínculos de confianza con las comunidades.
“Uno de los principales desafíos es el lenguaje. En Baja California se hablan alrededor de 54 lenguas indígenas y San Quintín es uno de los lugares con mayor diversidad. Para poder acercarnos a la población necesitamos comprender su cosmovisión sobre la enfermedad y establecer canales de comunicación efectivos”, señaló.
Para ello, el proyecto contempla la participación de intérpretes y traductores provenientes de las propias comunidades, quienes facilitarán el diálogo con las familias y contribuirán a difundir información preventiva sobre la enfermedad. Asimismo, el equipo iniciará en los próximos meses la toma de muestras y el trabajo de campo en diferentes localidades del municipio, cuya amplia extensión territorial representa también un desafío logístico.
Además de su dimensión científica, la investigación busca generar un impacto social directo al analizar las condiciones que dificultan el acceso oportuno a los servicios de salud.
“La universidad tiene como una de sus metas la transformación social. No se trata solamente de realizar investigación, sino de evaluar el impacto de lo que hacemos. Vamos a acercarnos a las familias donde existe al menos una persona con tuberculosis para conocer cuáles son las barreras que enfrentan para acceder a la atención médica”, explicó la doctora Muñiz Salazar.
Entre estas barreras pueden encontrarse factores como la falta de transporte, la movilidad laboral, la desnutrición o las condiciones de vida en hacinamiento, elementos que influyen en la propagación de la enfermedad y en la continuidad de los tratamientos.
La investigadora subrayó que, aunque la tuberculosis es una enfermedad curable, su control requiere comprender los factores sociales que la rodean y fortalecer la educación en salud dentro de las comunidades.
“La tuberculosis no es una enfermedad que se resuelva con una pastilla de una semana; tiene muchos factores sociales que influyen en su desarrollo. La desnutrición, la diabetes, el VIH, el hacinamiento o la falta de información pueden impedir que se elimine por completo”, indicó.
El proyecto integra herramientas científicas avanzadas, como diagnósticos moleculares, secuenciación genómica e inteligencia artificial para analizar patrones de transmisión, en coordinación con instituciones del sector salud y con la participación activa de la comunidad.
“La información es poder. Si la población conoce cómo se transmite la enfermedad y cómo detectarla a tiempo, puede actuar oportunamente. La UABC aporta la tecnología y el conocimiento científico, pero este trabajo requiere también la colaboración de las instituciones de salud y de la propia comunidad”, enfatizó.
Finalmente, la investigadora expresó que la colaboración entre universidad, autoridades sanitarias y población puede contribuir a controlar la enfermedad en la región.
“Si UABC, las instituciones de salud y la comunidad trabajamos de manera conjunta, podemos avanzar hacia el control de la tuberculosis e incluso aspirar a que algún día podamos decir que esta enfermedad ha sido eliminada”, concluyó.
Este proyecto refleja el compromiso de la UABC con la generación de conocimiento orientado a la solución de problemáticas que afectan directamente a la sociedad. A través de la investigación científica, el trabajo interdisciplinario y la colaboración con instituciones de salud y comunidades locales, la universidad busca contribuir al control de la tuberculosis en la región de San Quintín, al tiempo que promueve estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y atención integral que fortalezcan la salud pública.










