Ensenada, Baja California.- Con el objetivo de fortalecer el marco jurídico en materia de gestión sustentable del agua, el diputado Jesús Daniel Razo Córdova presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Fomento a la Cultura del Cuidado del Agua para incorporar el principio de seguridad hídrica como eje de las políticas públicas en Baja California.
Al presentar la propuesta ante el Congreso del Estado, el legislador del Distrito 12 explicó que la reforma pretende garantizar la disponibilidad, calidad y aprovechamiento sostenible del recurso hídrico, mediante acciones enfocadas en la prevención, mitigación y adaptación frente a los efectos del cambio climático.
Durante la exposición de motivos, Razo Córdova señaló que Baja California enfrenta un panorama complejo debido a que más del 90 por ciento de su territorio es árido, mientras que la creciente dependencia del Río Colorado, la sobreexplotación y contaminación de los acuíferos, así como la infraestructura hidráulica envejecida, representan desafíos para el abastecimiento de agua.
El diputado afirmó que la escasez del recurso afecta principalmente a los sectores más vulnerables de la población, al señalar que las familias con menores recursos enfrentan con mayor frecuencia interrupciones en el suministro y mayores costos para acceder al agua potable. En ese sentido, sostuvo que fortalecer la seguridad hídrica también representa una medida de justicia social.
La iniciativa define la seguridad hídrica como la capacidad de garantizar agua suficiente y de calidad tanto para el consumo humano como para las actividades productivas. Asimismo, plantea atender factores como la vulnerabilidad climática, la dependencia de fuentes externas de abastecimiento, el agotamiento de los mantos acuíferos, la desigualdad en el acceso al recurso y la necesidad de modernizar la infraestructura hidráulica.
Entre las acciones que contempla la propuesta destacan el impulso a la captación de agua de lluvia, el reúso de aguas tratadas, la reducción de fugas en las redes de distribución y el fortalecimiento de la resiliencia comunitaria frente a los efectos del cambio climático.
Finalmente, Daniel Razo destacó que la reforma también busca fortalecer la cultura del cuidado del agua entre la población y se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Organización de las Naciones Unidas, orientado a garantizar el acceso universal y equitativo al agua potable y al saneamiento.








