Ensenada, Baja California.- El cuerpo sin vida de Rosalinda, una de las personas reportadas como desaparecidas tras las inundaciones provocadas por la tormenta tropical Rachel en Maneadero, fue localizado luego de las labores de búsqueda realizadas por familiares y autoridades en la zona afectada.
La localización se suma a las consecuencias de la tormenta que impactó Ensenada y dejó personas fallecidas, viviendas inundadas y daños en infraestructura, vialidades y actividades productivas.
Maneadero fue una de las zonas más afectadas por las intensas precipitaciones y las corrientes de agua, que ocasionaron daños en distintas colonias y obligaron al despliegue de operativos de búsqueda y rescate.
De acuerdo con reportes oficiales, el jueves 22 de octubre, alrededor de las 14:00 horas, familiares que participaban en las labores de rastreo localizaron el cuerpo en un arroyo cercano al Estero de Punta Banda, en las inmediaciones del puente Martínez.
La víctima fue identificada preliminarmente como Rosalinda Olivera Almazán, de 24 años, quien había desaparecido el 10 de octubre, cuando una fuerte corriente de agua la arrastró en la zona de Lomas de Mendoza.
Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, Bomberos y personal de emergencias, quienes resguardaron el área para permitir las diligencias correspondientes.
La confirmación pericial de su identidad quedó a cargo de la Fiscalía General del Estado.
Suman diez víctimas mortales por Rachel
Con este hallazgo, el número de personas localizadas sin vida a consecuencia de las inundaciones en Ensenada asciende a diez, de acuerdo con los reportes oficiales, hasta el 22 de octubre.
Rosalinda era la última persona que permanecía en calidad de desaparecida en los operativos de búsqueda de Maneadero. Días antes, el 14 de octubre, había sido localizado el cuerpo de su mamá, Rosa María Olivera Almazán, también arrastrada por las corrientes durante la tormenta.
La localización de Rosalinda cierra una de las etapas más dolorosas de las labores de búsqueda tras el impacto de Rachel a Ensenada y la incapacidad de las autoridades para advertir la magnitud de este fenómeno meteorológico, que dejó personas sin vida, inundaciones, viviendas y autos arrastrados por la corriente, así como afectaciones millonarias en el sector agrícola y ganado. Las familias afectadas enfrentan las consecuencias humanas y materiales de la tormenta.








